El mito original
Los egipcios eran grandes conocedores de los misterios del universo y quienes fundaron la astronomía como ciencia. Fueron una de las primeras civilizaciones que agruparon a las estrellas en constelaciones y establecieron un mapa de las mismas a lo largo de todo un ciclo anual. También estudiaron el comportamiento del sol a lo largo del mismo período. Esto les permitió definir con presición estaciones, meses representados por constelaciones y ciclos lunares.
Adoraban al Sol y entendían que la vida nunca hubiese sido posible sin su presencia. Trazaron también una analogía entre el comportamiento del mismo y la visualización de constelaciones a lo largo del año, adoptando la creencia de que, en cierta forma, los astros presagiaban la llegada de las estaciones.
Estas creencias y mitos comenzaron a hacerse populares entre el pueblo egipcio a través de la tradición oral al punto de establecerse como verdades irrefutables. Así, por ejemplo, el fenómeno citado en la entrada anterior, trajo como resultado la personificación del Dios Sol: Horus.
Horus era considerado, para los egipcios, como una presencia divina que representaba ni más ni menos que al Sol, en hijo de Dios, el salvador de la raza humana.
Dado que el 25 de diciembre, la constelación Tres Reyes se alinea con Sirius apuntando a la naciente del Sol y los días comienzan a ser más largos para el hemisferio Norte, el mito determinó esta fecha como el nacimiento de Horus.
El mito cuenta, en definitiva, que Horus nació un 25 de diciembre, anunciado por 3 reyes que fueron guiados por una estrella, del vientre de una virgen. Comenzó su sacerdocio a la edad de 30 años y tuvo 12 seguidores. Murió a los 33, crucificado, y a los 3 días... resucitó!
Resulta esto familiar?
Este mítico personaje, no era ni más ni menos, que la personificación en carne y hueso del Sol. De hecho, su principal enemigo, Set, era el guardián de la oscuridad y se decía que cada día desencadenaban entre ellos un lucha por el dominio de la tierra.
Sin embargo, lo que comenzó como un mito para los egipcios hace ya 6000 años se transformó poco a poco en religión. Incluso fue adoptado por otras culturas y así surgieron decenas de salvadores con la misma estructura mítica en diferentes períodos históricos. Lo más paradójico es que el último de ellos, vivió supuestamente en épocas del imperio romano, donde centenares de historiadores cohabitaron con el mismo y ninguno jamás sentó un testimonio de su existencia, y sin embargo gran parte del mundo occidental cree ferreamente en su existencia.
El cristianimo sirvió a un principio mayor que la fe humana. Sentó las bases del Oscurantismo y la Edad Media, donde la palabra que regía era la del Señor (Feudal) y todo planteo ético y moral desembocaba en un sólo lugar... La sagrada Biblia.
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